lunes, 11 de julio de 2016

Que tal amigo bloguero, hoy quiero presentarte algo diferente, algo innovador que fue escrito en mi faceta  romántica, y que fue inspirada totalmente por un libro extraordinario, lleno de aventuras y de leyendas antiguas, que hasta ahora se sigue conservando. ¿Qué? ¿Aún no logras seguirme la cuerda? No te preocupes amigo lector, para eso estoy,  para ayudarte, haber,  aquí te doy una pista;  ¿recuerdas aquellos cuentos y relatos que marcaron tu infancia?, como aquel hombrecito pobre que encuentra una lámpara mágica, en donde habita un poderoso genio que le concede tres deseos y al final se queda con la princesa;  exacto, Aladino y la lámpara mágica, o recuerdas la famosa frase de “ábrete sésamo”, por supuesto Alibabá y los cuarenta ladrones. 

Sí, sí mi amigo bloguero  es eso lo que piensas, es el libro de “Las mil y una noches”, un libro magnífico y espectacular que nos narra la historia de un rey que al ser traicionado por su esposa, decide proclamar un nuevo mandato: que cada noche se esposaría con una señorita del pueblo y que por la mañana la ejecutaría”. Terrorífico ¿verdad?, pero como ves, hoy es tu día de suerte, porque a continuación te presentaré el mismo relato de la obra pero modificado en el principio y en el final del texto:

HISTORIA DEL REY SCHAHRIAR Y DE SU HERMANO EL REY SCHAHZAMAN

Cuéntase la historia, de las historias, de las más grandes historias, que hubo  un gran y poderoso Rey de Reyes. Este Rey tenía dos hijos Schahriar y Schahzaman, conocidos como los heroicos jinetes del apocalipsis, que con sus grandes poderes, derrotaban a los malvados demonios que, querían apoderarse del reino.  

Después de la muerte de su padre, en manos del demonio Angra Mainyu, el imperio  tuvo que ser dividido en dos partes. Durante veinte años, los dos reyes gobernaron con justicia y sabiduría sus reinos, y al mismo tiempo, buscaban vengar la muerte injusta de su padre Rey.    

Pero cosa del destino, el rey Schahzaman, decidió ir a visitar a su hermano Schahriar. Habiendo partido y estando en medio del desierto con sus servidores, de un momento a otro se les apareció el dragón  Azi-Sruvara, todos se quedaron asombrados y no podían creer lo que sus ojos veían, y aprovechándose del momento, el dragón Azi-Sruvara con sus tremendas y desgarradoras garras comenzó a atacar y a devorar a todos que eran víctimas de su hambriento estómago.

El rey Schahzaman, a pesar de sus inútiles intentos de huir de la bestia, fue atrapado y llevado hasta los confines del infierno, en donde se encontró con su máximo enemigo: el demonio Angra Mainyu, el asesino de su padre.

Por otra parte, llegó al palacio del rey Schahriar, el único sobreviviente del atentado, acto seguido, procedió a contar lo ocurrido y advirtió a Schahriar que su hermano estaba en peligro.
Schahriar al escuchar esto, salió en su búsqueda. Estando en medio del desierto, comenzó a orar, y de la nada se le apareció Rustam, un ser mágico que ofreció llevarlo hasta los confines del infierno y ayudar a encontrar a su hermano. 

Estando en los confines del infierno, comenzaron a buscar a Schahzaman, y después de varios días de intensa búsqueda, lo encontraron. Schahriar,  al ver cómo torturaban a su hermano, salió montado en su unicornio apocalíptico y empuñando su espada de fuego comenzó a luchar contra miles de demonios que se atravesaban en su camino, y cuando al fin iba a conseguir salvar a Schahzaman, pasó algo inesperado, Rustam su amigo y aliado, lo traicionó  apuñalándolo por la espalda, dejándolo así muerto.
Schahzaman, al ver que su hermano estaba sin vida, comenzó a gritar y con toda la fuerza de su alma, logro liberarse de las cadenas y agarrando la espada de fuego, comenzó a atacar a Rustam, los dos  se enfrentaron en una batalla sangrienta, hasta que uno de ellos cayó, con su cabeza rodando por el lugar.

“¡Quien más se atreve a retarme!” Dijo Schahzaman. Y montándose en el unicornio apocalíptico, llevando consigo el cuerpo inerte de su hermano, buscó la salida, pero a lo lejos escuchó una voz, dulce como el chocolate y suave como el papel higiénico, Schahzaman pensando que era una trampa, lo ignoró y siguió su camino. “ayúdenme por favor”, volvió a escuchar, y dándose cuenta que no era una trampa, se fue en busca de aquella voz, buscó y buscó hasta que al fin la encontró.
  • -          “Que Alah bendiga los ojos que la miran” “Porque belleza igual no hay en este mundo” dijo Schahzaman al ver a la hermosa Schahrazada. 

Y sin nada que más decir, ambos se montaron al unicornio apocalíptico y se fueron hacia la salida.
Apenas había transcurrido una semana, cuando Schahzaman y Schahrazada decidieron consolidar su amor casándose. Schahrazada, cada noche solía contar las historias que había visto, escuchado e incluso vivido dentro de los confines del infierno.

Pero una noche, Schahrazada decidió hacer algo diferente, en vez de contar las historias, decidió hacer una velada inolvidable al Sultán Schahzaman.
Todo iba tan bien, hasta que de repente, Schahrazada agarró una daga y apuñaló a Schahzaman por la espalda, el rey no comprendía la razón, por la cual su amada le había hecho eso, y en sus últimos momentos de vida, apareció el gran demonio Angra Mainyu, que viéndolo agonizar le dijo que no hay que confiar en las mujeres, ni mucho menos de su amada y confidente Schahrazada, que era en realidad la esposa del demonio Angra Mainyu.
Y con la muerte del Rey Schahzaman, el demonio Angra Mainyu pudo apoderarse del reino entero, y gobernó por toda la eternidad junto a su cruel y maléfica esposa Schahrazada.

Fin.



Espero que te haya gustado y entretenido este pequeño relato. Por otra parte, para hacer que el texto sea entretenido y fuera de lo normal, le puse un poco de mi toque personal, ¿mucha ficción? Pues tengo que decirte mi querido amigo que yo soy así, me gusta todo lo que es fuera de lo común y que brote de la imaginación, porque al fin y al cabo, es de la imaginación de donde salen las más grandes obras del mundo y del momento.
Bueno,  eso es todo por hoy, y hasta la próxima.







LARGA VIDA Y  PROSPERIDAD.








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